Según los últimos informes de la OECD, la comprensión lectora es una de las habilidades más descendidas en los estudiantes chilenos. Por tal motivo y tomando en cuenta que la comprensión lectora como el principal objetivo de aprender a leer, la recomendación se orienta hacia no sólo considerar la lectura como una destreza básica que permite decodificar palabras y mensajes sino fundamentalmente como un proceso que permite significar, comunicar y expresar ideas con propósitos tanto formativos como funcionales. Esto supone un cambio esencial en el enfoque de la lectura y en el para qué se enseña y aprende a leer en las escuelas.





